viernes, 22 de junio de 2007

Resiliencia

Resiliencia es una palabra poco conocida, e incluso, difícil de pronunciar para algunos. Sin embargo, tiene un tremendo y profundo significado. Luego de leer varias definiciones de este concepto y pensar en su significado, y escuchar a un sicólogo hablar del tema en un canal de televisión, podría definirla como “la capacidad humana para resistir en un medio adverso y aprender de sus dificultades, siendo consciente y aprovechando las capacidades y posibilidades que se le dan como individuo como herramientas para enfrentar y forjar su vida”. Leí y escuché información sobre el origen del término resiliencia. Se dice que dicho término proviene de la ciencia metalúrgica y que se utiliza para designar la resistencia de los metales al calor del fuego. En ese sentido, los metales más resilientes o con más resistencia al calor son aquellos que luego de sometidos al fuego, son capaces de volver a su forma original o de ser forjados con una forma nueva y ser algo duradero, que no se deteriora, como, por ejemplo, un anillo de oro. Si el anillo es fundido en el fuego y forjado nuevamente como otra joya, sigue siendo oro y sigue teniendo el mismo valor, porque es oro. En ese sentido, una persona es como un metal. Algunos son más resistentes que otros, pero todos tiene utilidad y propósito para el cual son forjados en el fuego como una pieza única. Al ser sometidos al fuego de la vida (donde hay circunstancias adversas que muchas veces escapan a nuestro control), somos moldeados, cuando somos capaces de resistir y de, según nuestras características, dar forma a una joya única e irrepetible. Éste proceso es parte de la vida de cada ser humano, si bien hay algunos que parecen tener más obstáculos que otros, ya sea por su condición social o económica u otros factores como falta de afecto, por ejemplo. La Biblia misma presenta esta realidad como una oportunidad de ser moldeados para ser mejores. Job, hombre correcto ante los ojos de Dios, quien tenía una hermosa familia y muchos bienes materiales, por una catástrofe, perdió todo lo que tenía, de un momento a otro. Si bien en el momento no entendió por qué le había acontecido esto, y si bien podría no parecer justo en ese minuto, él sabía que esa prueba estaba allí para superarla, y declara lo siguiente: “Más él conoce mi camino; me probará, y saldré como oro” (Job 23.10). Job pasó la prueba y fue recompensado con el doble de lo que antes tenía, por seguir siendo correcto, a pesar de las circunstancias.

Si bien es cierto que no todas las personas al pasar una prueba son retribuidas con bienes materiales, la riqueza de ser resiliente y pasar la prueba es que como persona ahora se mira la vida desde otra perspectiva. La persona resiliente es alguien fuerte, sin duda, pero también, capaz de ser una influencia positiva y valiosa en la vida de otras personas que a veces son más débiles para enfrentar la vida. Una persona resiliente posee las siguientes características:

1. Asume quién es él y cuál es su contexto, con sus fortalezas y debilidades. La persona es capaz de auto examinarse y conocer su carácter y de aprovechar sus fortalezas para relacionarse con otros y superar los aspectos negativos de su personalidad. Asume su realidad social y familiar, rescatando los aspectos positivos y reconociendo los negativos que deben ser superados, o enfrentados de una forma inteligente.

2. Tiene conciencia de sus habilidades personales y busca desarrollarlas.

3. Es perseverante en lograr incluso lo que le cuesta un esfuerzo mayor.

4. Es una persona atenta a aprovechar las oportunidades que se le presentan en la vida para crecer como individuo o superar circunstancias, sean personas, espacios, programas, etc.

5. Es seguro de sí mismo y optimista.

6. Es alguien que ve cada adversidad como una oportunidad de “subir un escalón” en la vida y en sus pequeños logros, un escalón menos para la meta.

Personalmente, pienso que la resiliencia es algo que cada ser humano debe desarrollar, ya que las pruebas y las adversidades son parte de la vida misma. Es por así decirlo, un propósito el aprender a vivir de ésta manera, ya que le da un sentido a la vida. Y creo que en ese aspecto, es indudablemente importante la influencia que podemos tener de otras personas para desarrollar esta capacidad y ser felices; sentirnos realizados y satisfechos con la vida que nos ha tocado vivir y que al mismo tiempo construimos con cada paso que damos. En este sentido, creo que como futuros profesores tenemos una labor fundamental, ya que trabajamos con personas que nos miran y buscan en nosotros algo que a ellos les sirva en su vida. Entregamos un pedacito de nuestro tiempo, nuestro carácter y experiencia a cada una de esas personas, no simplemente conocimiento, no materia, sino un trozo de vida que puede significar una puerta abierta o una pequeña luz en la vida de otro. Ser conscientes de que nuestra actitud, nuestras palabras y nuestra “parada” frente a la vida es no sólo para nosotros, sino que es para los demás, porque vivo con los demás y soy influencia para ellos, me lleva directamente a querer tener una vida que exprese un valor especial, un sentido y no una vida inerte, que no refleje nada. Y, para mí, de forma muy personal, quiero que lo que las personas, sean mis alumnos, sea mi familia o cualquier otra persona pueda ver en mi amor. Ese amor que Jesús mostró un día en la cruz el calvario, por amor a mí, y a cada una de las personas de este mundo (Juan 3.16). Ese es el amor capaz de transformar vidas. Mi vida ha sido transformada por ese amor y es el que quiero entregar a otros, porque toda persona lo necesita. Él es mi ejemplo, mi puerta abierta y mi luz.

Para terminar, a modo de conclusión, quisiera expresar que me interesó gratamente leer e investigar de este tema que, al parecer, está muy en boga por estos días, lo cual es muy importante. La resiliencia es algo que es necesario que todas persona desarrolle como parte de su vida y la verdad es que cada persona es, a su vez, un instrumento para ayudar a otros en ese proceso, ya que cada individuo es una influencia (que puede ser positiva o negativa, lamentablemente). En esta sociedad que vivimos hoy, estresada, cada vez más indiferente de lo que pasa con el otro, individualista y egoísta, es muy valioso que exista la instancia de reflexionar en un tema como éste. Si bien todas las personas debieran hacerlo, me parece muy importante que al menos quienes se están formando para educar a otros puedan tomarlo en cuenta. Más allá de la nota, gracias por la iniciativa de promover la reflexión sobre este tema.

lunes, 11 de junio de 2007

Reporte de las tres últimas clases

Hace algún tiempo que no actualizaba el blog.

El único comentario que puedo hacer es que las últimas clases nos hemos dedicado a ensayar el tema de "Forrest Gump". Primero lo leímos, luego tratamos de armonizar todos los instrumentos y de escucharnos como grupo, para distinguir cuando entrar, y también cuáles son los instruementos de melodía y acompañamiento de cada parte.

La semana pasada, lamentablemente, no me fue posible llegar a clases, por estar en un colegio con unos compañeros para la realización de el trabajo de práctica. Supongo que mayormente el trabajo estuvo enfocado a afinar detalles y resaltar los martices. El jueves es la prueba. Espero que podamos estar listos, con todos los instruementos aprendidos.

Nos vemos, profe.

martes, 22 de mayo de 2007

Reporte semana 17-23 de mayo

Hola:

La semana pasada no fui a clases, pero de todas formas estoy al tanto del tema nuevo que es de Forrest Gump. Ya tengo la partitura y sé que hay que llevar las particellas listas el jueves, sí es que pretendo hacerlo. También, creo que voy a tocar metalófono, ya que me he informado que faltan.
Otra cosa de la que me enteré fue que las notas están puestas, así es que también espero verlas el jueves.

Bueno, eso es todo por ahora. Saludos, profe. Nos vemos en clases.

jueves, 17 de mayo de 2007

Informe semana 10-16 de mayo

La clase pasada fue la presentación del trote como prueba grupal y dimos la prueba individual, la cual consistía en tocar la parte de dos de los instrumentos de las particellas. Toqué la flauta y la caja (lamentablemente no aprendí bien el ritmo), pero personalmente me gustan mucho las percusiones. Sólo quisiera añadir, a modo de comentario, que quizá hubiese sido bueno tener la instancia, en la clase, de que todos tocáramos los instrumentos más difíciles o menos conocidos por todos, como por ejemplo, la caja.

En la clase de hoy veremos un tema nuevo. Espero que ésta vez podamos sacarle más provecho. Saludos.

miércoles, 9 de mayo de 2007

Reporte de la semana 3-9 de mayo

La clase pasada analizamos las frases rítmicas del tema (Trote), vimos los matices agógicos y rítmicos y en cuanto a armonía, cmo conjunto, que sonaran todos los instrumentos, de manera que no hubiese uno más fuerte que el otro, que todos estuviesen afinados, que en las partes de los solos los demás instrumentos bajaran su volúmen, para resaltar el principal, que todos termináramos al mismo tiempo, etc. En resúmen, hicimos un repaso del tema, a conciencia, tanto teórico como práctico, para no dejar dudas antes de la evaluación de grupo que es este jueves. Hemos estado ensayando con mis compañeros para aprendernos cada uno de los instrumentos. Esperamos que podamos realizar una buena presentación, tanto grupal como individual y que en los próximos temas que toquemos, ya tengamos más experincia y seguridad.

miércoles, 2 de mayo de 2007

Evaluación de las clases de "Taller Instrumental"

La verdad es que es un poco difícil evaluar a estas alturas, a pesar de que ya estamos en mayo, porque sólo hemos tenido tres clases, y no tres, dos y veinte minutos, porque la última fue sus pendida por nuestros queridos amigos, los encapuchados. Sólo podría decir que me parece que el objetivo es tocar el trote de aquí a un tiempo más... ¿fin de semestre? lo mejor posible, esto es, con los matices respectivos y con el carácter que merece, además de aprender a hacer las particellas.

A modo de crítica, absolutamente constructiva, me parece que la idea de incentivarnos a usar la tecnología (el blog) está bien, pero no es lo primordial de la asignatura... profe, por favor, le pido que nos enseñe con más claridad y nos tenga paciencia para que lo logremos, efectivamente. De todas formas, gracias por su valiosa intención. Es bueno también que podamos hacer críticas musicales, pero me hubiese gustado que los parámetros de análisis estuviesen mejor especificados, ya que no tenemos el oficio aún.

Sinceramente, espero que esta asignatura nos sea útil y práctica para nuestra vida personal y profesional, y que podamos lograr todos los objetivos.

Saludos, profe. Nos vemos en clases.

martes, 1 de mayo de 2007

Astor Piazzolla - Invierno Porteño

Invierno Porteño es una pieza perteneciente a “Las Cuatro Estaciones Porteñas” de Ástor Piazzolla, compositor y bandoneonísta argentino. Podría llamar a esta obra concierto, siendo una obra escrita, principalmente para un instrumento y orquesta, como “Las Cuatro Estaciones” de Antonio Vivaldi (perteneciente al barroco), obra que sin duda tuvo una fuerte inspiración para Piazzolla, tanto en su forma (concierto) como en su tema (las cuatro estaciones). No obstante, el bandoneón y el ritmo tanguero de la pieza nos dan cuenta de la creación propia de este compositor contemporáneo, creando una rica fusión entre lo docto y lo popular, ligado profundamente a su sentir nacionalista. Él mismo le dio una definición a su música: “es música contemporánea de Buenos Aires”.


La atmósfera en que “Invierno Porteño” envuelve a su receptor es de un invierno a la orilla del mar, melancólico, lleno de recuerdos y sensaciones intensas. Personalmente, imagino un mar crecido, meciéndose constantemente al ritmo el bandoneón, un cielo gris con nubes espesas y una brisa congelante que se presenta a ratos, además de una llovizna incesante que en momentos se convierte en lluvia intensa. Hay una persona que mira ese paisaje, desde una ventana salpicada por las gotas de la lluvia, con nostalgia de lo vivido en el verano y quizá parte del otoño, en ese lugar. Indudablemente, hay un toque romántico en esos pensamientos.

Acerca de los instrumentos utilizados en la pieza, se pueden distinguir cuerdas frotadas, percusión, piano y bandoneón. Aunque este último es el protagonista de la obra, el piano y una de las cuerdas pulsadas, la cual parece ser el cello, también poseen un protagonismo en algunas partes de la obra, dándole al tema principal de esta (la melodía que se repite constantemente) otro color, o timbre.

La forma de la canción es básicamente una sola (A) dividido en dos partes (a y b) que se repite durante toda la pieza y que están unidas por pequeños interludios. Hay un contraste muy marcado entre las repeticiones del tema, que se da por lo bruscos cambios de intensidad (forte y piano), los cambios de timbre (por la variación del instrumento protagonista; solos y con orquesta), y los cambios de tonalidad y dinámica (acelerando, ralentando) y pulso. También hay cambios notorios de matices de articulación (ligado y stacatto) y variaciones melódicas, además de solos de bandoneón, piano y cello respectivamente, el tema interpretado a contrapunto con los demás instrumentos de la orquesta en otras ocasiones, y partes donde los arreglos de voces son paralelos (van al mismo tiempo, con el mismo ritmo y con una cierta lógica melódica similar).

Al realizar una apreciación más profunda, puedo decir que el tema A se repite unas 6 veces, partiendo en la primera como protagonista el bandoneón y el cello cantando la melodía principal a, mientras el bajo le da el ritmo característico del tango, en un paso muy apacible y tranquilo. En la parte b hay un ritmo más vivaz, donde el piano le agrega una atmósfera más alegre (un acelerando). Enseguida hay un quiebre en la secuencia melódica en el sólo- interludio que protagoniza el piano, tocando especies de escalas progresivas, para caer en una melancólica interpretación de la melodía principal (a), acompañado por un dulce fondo de cuerdas; la parte b se presenta violentamente con un cambio de intensidad (un forte), remarcado por percusiones e intervenciones violentas del bandoneón, y aumentando otra vez su aceleración. Va ralentando y da paso otra vez a la melodía principal (a), con un perceptible cambio de tonalidad y ahora siendo el encargado de con el timbre profundo y apasionado del cello, acompañado por el resto de las cuerdas y el bandoleón, quien en el tema b hace algunas intervenciones más bien sincopadas, y le dan un toque más bien arrastrado, a contrapunto. Se vuelve a repetir el tema con toda la orquesta presente, en un forte y entremezclando melodías, a ratos independientes de los distintos instrumentos. Al final, el tema con variaciones se repite una 4 veces como una coda (dos veces más bien forte y rápido, y dos veces más bien mezzoforte, intenso y variando su aceleración). El final dulce, piano y ralentando, como en una cajita musical, es protagonizada por el piano y acompañada muy de fondo por los demás instrumentos.

Hablando de la interpretación de este tema, me parece que es impecable, tanto en la compenetración del grupo (orquesta), como en la interpretación de los instrumentos, en su individualidad. Sin duda, es una pieza muy hermosa, con una riqueza musical increíble, con una variedad de matices impresionante y cargado de adornos (muy propios del barroco), que le dan toda la pasión de un romántico y melancólico “invierno porteño”.